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Entre los casos inserción  conseguidos con éxito a través del programa de empleo de ASPAYM Castilla y León en León se encuentra el de Mario Rodríguez, usuario con discapacidad insertado como celador en el centro de fisioterapia de la entidad en León.

Mario se incorporó al centro de fisioterapia de ASPAYM en marzo de 2019 como celador y en su caso esta incorporación supuso una mejora de su actividad laboral: “Cuando me llamaron yo estaba trabajando en otro sitio, pero este puesto me interesaba más, por temas de formación y objetivos personales”.

Su vinculación con ASPAYM se remonta varios años atrás, porque fue la entidad la que le ayudó a conseguir uno de sus primeros empleos: “Conozco ASPAYM desde hacer muchos años, y uno de mis primeros puestos de trabajo fue por mediación de la entidad. Después tuve un paréntesis laboral, en el que estuve en otro sector que no estaba relacionado con el sociosanitario, pero esto es lo que me interesa, así que decidí volver a buscar un puesto relacionado y entonces volví a contactar con ASPAYM”.

En su actividad laboral desarrolla funciones de celador, como la recepción de pacientes, el apoyo a fisioterapia, la gestión de mecanoterapia, aparataje, ubicación o ayuda en los ejercicios de movilidad. “Para mí trabajar significa mucho, primero una realización a nivel personal, mi mente está ocupada y no me siento inferior a otras personas por mi limitación física, me siento igual de capaz para hacer las cosas. En mi caso poder trabajar y estar en activo es muy importante”, declara Mario, que siempre se ha mantenido activo también en cuestiones formativas, realizando cursos con diferentes plataformas y entidades de inserción de empleo.

En su caso no necesitó adaptación del puesto de trabajo pero considera importante que las empresas tengan en cuenta, no solo las adaptaciones físicas, también otorgar a los trabajadores con discapacidad flexibilidad para sus tratamientos: “Hay compañeros que necesitan la adaptación del tiempo, porque tienen que hacer revisiones continuas por sus patologías, y es algo que la empresa debe facilitar”.

Mario considera que las personas con discapacidad todavía se encuentran en una situación más complicada a la hora de acceder a un puesto laboral: “Yo creo que existe mayor dificultad, aunque haya empresas que se dedican a promover y facilitar la integración laboral y también nos encontramos con un tema complicado, el económico, porque la igualdad económica todavía no se encuentra en todas las empresas”.

Mario además lanza un mensaje tanto a empresas como a trabajadores con discapacidad en búsqueda activa de empleo: “A las empresas les diría que prueben a contratar gente con discapacidad y luego valoren con objetividad. Y a las personas que están en búsqueda activa de empleo les diría que todo es posible, cada vez hay más integración laboral, por fortuna, y la voluntad es el 50 por ciento”.