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Asistencia Personal en el medio rural: Alternativas pensadas en la autonomía de las personas

ASPAYM Castilla y León

Asistencia Personal en el medio rural: Alternativas pensadas en la autonomía de las personas

Asistente personal en el medio rural

El compromiso de PREDIF Castilla y León y ASPAYM Castilla y León con la vida independiente se extiende a todos los ámbitos de la persona, sea cual sea el lugar donde vive. Por ello, han unido fuerzas para desarrollar el proyecto ‘Asistencia Personal en el medio rural: Alternativas pensadas en la autonomía de las personas’, gracias a la financiación de la Diputación de Valladolid.

El objetivo de esta iniciativa, desarrollada en los municipios de Matapozuelos, Tordesillas, Medina de Rioseco, Mayorga, Portillo, Nava del Rey, Peñafiel e Íscar y sus áreas de acción social, es proporcionar apoyo a las personas con discapacidad y/o en situación de dependencia y personas mayores que residen en los pueblos de la provincia, a través de la asistencia personal para facilitar su participación activa en la sociedad y el desarrollo de su proyecto de vida de forma inclusiva, en su entorno habitual y en igualdad de oportunidades que el resto de la ciudadanía. 

Esta iniciativa se enfrenta a una realidad compleja, ya que nuestra comunidad tiene una densidad de población cuatro veces inferior a la media europea (26 habitantes por kilómetro cuadrado frente a los 144 de la Unión Europea, UE) y en la última década ha perdido 155.000 habitantes. Para poder revertir este proceso de despoblación es preciso que se lleve a cabo una estrategia conjunta entre todas las administraciones (UE, Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos), como se pretende con este proyecto.

Es en este punto donde las entidades sociales juegan un papel fundamental para que la España vaciada tenga alternativas. Junto con la complicidad de las administraciones, se posibilita que las oportunidades lleguen a cualquier rincón del territorio, para que no haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

Municipios sensibilizados con la población vulnerable

Sobre las medidas que desarrollan los pueblos en beneficio de las personas con discapacidad y personas mayores, desde el Ayuntamiento de Matapozuelos, su concejala de Cultura, Cristina Diez, asegura que la corporación municipal “está muy sensibilizada y dentro de sus posibilidades tratamos de prestar ayuda a todas las personas que lo necesiten y no se aparta de colaborar para que puedan mantener su autonomía y participación activa”. Para la concejala de Asuntos Sociales, Sanidad e Igualdad del Ayuntamiento de Tordesillas, Zulema San José, la calidad de sus servicios es primordial: “acabamos de encargar una auditoria externa para analizar cómo están las instalaciones municipales y un cribado de selección de personas para a ubicar las distintas dependencias, con el objetivo de saber cuáles son nuestras carencias e ir mejorando en la medida de nuestras posibilidades”.

Estas medidas están encaminadas a propiciar que las personas con discapacidad o personas mayores puedan seguir viviendo en su entorno habitual en igualdad de oportunidades que quienes habitan en las zonas urbanas. Para San José, “favorecen la integración y mejoran la calidad de vida en su conjunto”, o “facilitan accesos y dan apoyo, como con la eliminación de barreras públicas en edificios municipales”, explica Diez.

Aunque no conocían la asistencia personal, puesto que la mayoría de servicios en sus municipios son ayuda a domicilio, la concejala de Matapozuelos considera que “evidentemente” es una alternativa “muy interesante” a otros servicios, “es un valor añadido y que da opción a escoger, ya que va más allá del simple cuidado de la persona”. En el caso de Tordesillas, la concejala apunta que “es una actividad complementaria para todas las personas que son reacias a acudir a residencias o centros de día, bien por movilidad o simplemente por temas económicos”. 

Ahora, en el verano, muchas personas con discapacidad y/o dependencia o mayores no pueden disfrutar de sus vacaciones en el pueblo porque no tienen los apoyos que necesitan. Desde Matapozuelos proponen como ayudas para el tiempo de ocio que, “entre otras medidas, la más interesante sería la instalación de un sistema de acceso al vaso de la piscina pública para estas personas” o que “la contratación de personal cualificado o formado sería un buen apoyo a la hora de sus actividades diarias, como comprar, higiene, etc., además de actividades de ocio adaptadas”, especifica la representante de Tordesillas.

Ambos municipios valoran “positivamente” este proyecto, ya que “abarca a un amplio abanico de personas y va más lejos de otros programas, como el de Envejecimiento Activo, lo que me parece una iniciativa admirable y valiente”, valora Cristina Diez. Por su parte, concluye Zulema San José, “tenemos constancia de que, entre los que han podido realizar estos cursos, les han resultado muy útiles a la hora de acceder a un empleo, a la vez que han servido de ayuda y apoyo a personas de su entorno”.

Yo trabajo en mi pueblo

La asistencia personal no es solo una figura de empoderamiento de las personas con discapacidad y/o dependencia y personas mayores, sino también un nicho de empleo importante que hay que promocionar especialmente en este ámbito con un índice alto de despoblación. Precisamente este es otro de los objetivos que persigue este proyecto, promover esta figura como oportunidad laboral en ámbito rural, así como formar a personas en asistencia personal para que puedan trabajar como profesionales y así aumentar el número de servicios de esta ayuda para personas con discapacidad y/o dependencia en la provincia de Valladolid.

Ya son 109 personas las que han participado en los cursos desarrollados desde noviembre de 2020 hasta julio de 2021 en los municipios de Matapozuelos, Tordesillas, Medina de Rioseco, Mayorga, Portillo, Nava del Rey y Peñafiel. El turno de Íscar será este próximo septiembre. Andrés Fabián, alumno de Tordesillas, Daniel Martín, de Portillo, y Estefanía del Pozo, alumna de Mayorga, todos ellos con diversas experiencias previas en el sector social en el medio rural (con personas con discapacidad, personas mayores o enfermos crónicos), son algunos de quienes se han animado a ampliar sus conocimientos con la asistencia personal.

Según Andrés, “es de mi total interés capacitarme en un área que da oportunidades laborales, además de entender y conocer los conceptos que el curso ofrece”, del mismo modo que Daniel, que afirma que “nunca está de más hacer cursos y refrescar conocimientos, además es un trabajo que me gusta”. También Estefanía se dejó guiar por sus gustos y la actualidad de esta ayuda: “Llevaba meses viendo como la figura del asistente personal cada vez estaba más cerca y se instauraba más en nuestra zona, me pareció una buena forma de saber más acerca de este tema y ampliar mis conocimientos”.

Y así ha sido. Gracias a este curso, han mejorado profesionalmente, como ellos mismos indican en “conocimiento”, “certificación”, “experiencia”, “diversidad de funciones” … En el caso de Andrés, “me ha aportado confianza y seguridad en mi labor diaria con un adulto mayor, que ve en mí a quien le ayuda y le estimula para su inclusión social”. Para Daniel ha complementado su perfil laboral con “otro enfoque diferente al del empleado de hogar o auxiliar de ayuda a domicilio, personalmente me ha ayudado a ver y comprender que el asistente personal es el motor y el usuario el quien dirige ese motor”. A Estefanía le “ha servido para conocer el trabajo que realizar los y las asistentes, ampliar mis conocimientos en este tema y, sobre todo, poder ayudar a otras personas que quieran realizar esta formación guiándolas en el proceso o asesorando a la hora de poder encontrar un trabajo”.

Para ser asistente personal solo es necesario ser mayor de edad, además de poseer otras características como “tener carisma, entender que no es solo hacer compañía, es velar para que esa persona esté cada día mejor, dentro de sus posibilidades, y poder devolverle confianza en sí misma y autonomía en cosas que, aunque básicas, se alegran de volver a hacer, pero, sobre todo, ser profesionales, porque es un trabajo que involucra otras vidas”. Daniel también aporta que “la clave para ser buen asistente personal es la empatía, el saber estar, el sentido común y saber quedarte en segundo plano, y siempre dar confianza y confidencialidad al usuario”. En este sentido se expresa también Estefanía, que considera “importantes la confidencialidad de datos, la resolución de conflictos o la flexibilidad en tema de horarios, entre otros, además de ponerse en el lugar de la otra persona y tener paciencia, con una buena comunicación para conocer bien a las personas, aprender a resolver pequeños roces o poder expresar tus sentimientos”.

Como objetivo de este proyecto, la asistencia personal se convierte en una oportunidad laboral en el medio rural, “porque hay muchos lugares y zonas distantes de la ciudad donde habitan un gran número de personas mayores, o personas con alguna discapacidad, que requieren del apoyo profesional adecuado y la asistencia personal para permitirles desempeñarse en sociedad, realizar actividades dentro de sus capacidades y condiciones y mejor aún, permitirles una mejor calidad de vida”, enfatiza Andrés. Por su parte, Daniel destaca que “la asistencia personal puede tener salida laboral en el medio rural, debido a que es un trato diferente y muchos usuarios se sentirían mejor teniendo el mando de su vida y de sus cosas. Simplemente ser un apoyo para dar descanso a terceros, como familiares etc.”.

Para finalizar, Estefanía defiende que “el medio rural tiene muchísimas posibilidades, y que, con una buena formación, esfuerzo y ganas, el trabajo se consigue. Me parece muy buena oportunidad la asistencia personal, ya que actualmente mucha gente quiere asentarse en el medio rural y esta sería una buena forma de acceder al empleo. La formación puedes obtenerla de forma gratuita y, además, te permite compatibilizar este trabajo con otros. También tienes “jefes” diferentes, lo que te permite tener cada día experiencias y vivencias nuevas”.